Hoy iba a comentar aquí mis impresiones sobre El diablo viste de Prada, el último ingenio con el que me han entrampado –aunque en esta ocasión los incautos éramos multitud–. Pero como sólo se me ocurre que los magníficos Meryl Streep y Stanley Tucci son lo único salvable del producto, paso a comentar directamente GuinessSize me, una genial y prometedora iniciativa –cómo no– irlandesa.
Este pseudo-documental se propone mostrar como, desoyendo toda indicación médica, dos chalados y cineastas de afición se lanzan a descubrir cámara en mano qué les puede pasar si deciden subsistir una semana sin más alimento que la sempiterna cerveza Guiness. Aunque me lo puedo imaginar (peleas, exaltación de la amistad, desvaríos a gran escala...) estoy seguro de que el resultado final es mucho menos previsible y contiene menores dosis de product placement que el producto de 35 millones de dólares que me he tragado esta tarde.