-Mr. Wiggles, ¿qué prefieres: tus pistolas o tu dinero?
-Bueno, me encantan mis pistolas porque puedo matar cosas con ellas y me encanta mi dinero porque puedo comprar cosas con él. Con pistolas puedo coger lo que me dé la gana y disparar a todos los que me intenten detener. Aunque para disparar a toda esa gente necesito muchas pistolas. Y las pistolas cuestan dinero.
Si le disparo a la gente, probablemente acabe yendo a la cárcel. De cualquier modo, si tuviese el suficiente dinero podría comprar mi libertad. Aunque si tuviese pistolas suficientes, puede que no me llegasen a coger nunca. Podría matar a todo el mundo. Pero entonces, ¿quién quedaría para fabricar las cosas que querría comprar?
Así razona el osito más depravado del mundo. Si ya estás cansado de Mauros Entrialgos, de Maitenas y de Dilberts, pásate a ver lo que engendra Neil Swaab cada lunes. Y no llores si te identificas con el oso. (Es mucho peor parecerse a su amigo calvito).