No me he ido. Pero desde la última vez que escribí aquí han cambiado tantas cosas en mi vida, que al final lo único que ha permanecido más o menos igual es este rincón. Un rincón polvoriento al que he dejado de mirar más tiempo del que debiera y al que me propongo pasarle la aspiradora con más frecuencia.
Desde otra ciudad, con otro ordenador, con otros ojos y otras ganas.
No quería dejar que la Selección monopolizase todas las sorpresas del día...