Nota aclaratoria: el pueblo británico y el pueblo francés tienen un lugar privilegiado dentro de mi cajón de fobias. No me gusta hablar bien de ellos ni cuando se lo merecen. Supongo que será por razones históricas. O por envidia, vete tú a saber. Hoy voy a hacer una excepción.
El Presidente francés, Jacques Chirac, decidió ayer, después de un ultimatum de los sindicatos, sustituir el Contrato de Primer Empleo (CPE) por otras medidas de promoción laboral para los 'jóvenes en dificultades'. El Primer Ministro, Dominique de Villepin, admitió que la ley de la que fue artífice no se podía aplicar después de dos meses de protestas, que movilizaron a más de un millón de personas en las mayores manifestaciones y huelgas que ha vivido el país en los últimos veinte años.
Una noticia así sería ciencia-ficción en España. La reforma hubiese sido aprobada sin mayores problemas, con cuatro manifestaciones poco importantes en las que la mayoría de los estudiantes ni siquiera demostraría conocer el contenido de la ley. Eso sí, se iban a organizar unos macrobotellones de puta madre por toda nuestra geografía.
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Agotando la veintena. Fan del cine de palomitas y acción. Ávido lector de serie B. Sin música española en el iPod. Inmaduro irredento. La versión más mundana y menos glamurosa de Don Cristal. Igual de frágil y decidido, pero sin su gusto por el morado.
Cuando llegó la LOU, nos manifestamos 4 gatos y no conseguimos nada de nada. Cuando las primeras versiones de la LOE LOE buscaban eliminar completamente la filosofía del bachillerato, sí que les hicimos rectificar. Estoy de acuerdo contigo en que los putos macrobotellones movilizan más, pero aún queda gente güena con ganas de cambio. (O eso quiero creer, porque si no me da un soponcio). Saludos y mi enhorabuena a nuestros vecinos (aunque nos hayan llevao por la calle de la amargura).
HE
IS
BACK
(aquí tragamos con contratos basura y encima damos las gracias, agachamos la cabeza y ponemos el lomo en punta para recibir la palmada).
qué haces estas vacaciones?
mi querido donC, me has invocado, me parece a mi. Exageraré un poco mis argumentos por el puro gusto de llevarte la contraria:
Por un lado se lleva más que un comentario bloguero explicar la compleja situación francesa. John Berger lo dice mejor que nadie: Francia dejó de cuestionarse hace varios siglos. La ley del CPE era una solución exagerada a un problema serio, el estancamiento francés (en casi todos los sectores).
Segundamente, creo que muy pocos estudiantes saben realmente contra que se manifiestan (son los sindicatos los que lo saben exactamente), la mayoría cumple con una especie de rito de paso francés y se siente en 1968, nada más lejos.
O bien, si realmente saben lo que quieren al manifestarse tendremos que aceptar que el sueño máximo de un veinteañero ya no es la utopía sesentera, ni siquiera el volverse estrella de rock o novio de Jessica Simpson... uno de los lemas de la manifestación era "Rêve Générale" (un juego de palabras entre sueño y huelga), de forma que el sueño general de la juventud francesa es conseguir un contrato como funcionario en la oficina de correos por el resto de su vida, trabajar 35 horas y tener una casa y un coche.
Mejor eso que tener por toda aspiración el derecho a una intoxicación kalimotxesca en una plaza pública, me dirás tú...
Ya...
Eres una provocadora, y te aprovechas de que juegas en casa. No vale. Menos mal que has acabado con un tonillo conciliador. No era mi intención explicar 'la compleja situación francesa'. Sólo recalcar que en España no funciona así.
oye, lo de "explicar la compleja situación francesa" lo decía por MI comentario bloguero, no por tu post.
lo del final lo digo con pesar, me gustaría que no fuera cierto, me gustaría que no fueran los franceses los únicos jovenes "concienciados" (y eso)... lo del botellón es para llorar.