Señor Relaño,
si va usted a seguir permitiendo que Tomás Roncero escriba en su periódico, le sugiero que instale un corrector ortográfico para los encuentros digitales, o bien, que ponga a un becario a transcribir las ocurrencias de su iletrado trabajador. Por otro lado, conozco a un buen número de licenciados en periodismo que no cometen crímenes atroces a costa de nuestra lustrosa ortografía. Llevan al Real Madrid dentro del corazón -como Tomás Roncero- y serían capaces de imitar su tan engolado como populachero estilo sin problemas. Merecen una oportunidad. Usted y yo sabemos que lo de Tomás es un caso perdido.
P.S. La captura de hoy pertenece a su chat de ayer. La pongo aquí porque no sé cuánto aguantan estas vergüenzas on-line. (Y lo de Valdebebas con uve no lo comento. Se lo dejo a la correspondiente asociación de vecinos.)