Existen dos tipos de personas. A las que siempre les gustó Spandau Ballet y las que dicen ahora que siempre les gustó Spandau Ballet, cuando en realidad han tenido que comprarse un cd en la FNAC para saber quiénes son. Los fans de los 80 están que no se lo creen. Unos años en los que tan claramente, y en lo que moda y música se refiere, fuimos capaces de lo mejor y lo peor han vuelto con arena de las dos orillas cuando nadie daba un duro (€0,03) por semejante revival.
El Medio Oriente va de mal en peor, el petróleo hace tiempo que se compró casa en la montaña, los republicanos acampan sin pudor en la Casa Blanca, España se acerca cada vez más al abismo y, si nadie lo remedia, vamos a tener nuevas entregas de Rambo y de Rocky. Más ochenterismo que en todo eso, sólo con una bola de espejos.
Y aún dice la izquierda -la de verdad, en esas contadas ocasiones en las que se atreve a abrir la boca- que el mundo camina inexorablemente hacia delante. Si sólo falta que vuelvan a desenterrar a Roy Orbison y que le pidan a John Hughes que ruede la segunda parte de El club de los cinco.

Agotando la veintena. Fan del cine de palomitas y acción. Ávido lector de serie B. Sin música española en el iPod. Inmaduro irredento. La versión más mundana y menos glamurosa de Don Cristal. Igual de frágil y decidido, pero sin su gusto por el morado.
No tengo ni idea de quienes son.. Spandau Ballet?
En realidad, hay cuatro tipos de personas. Además de las antes mencionadas en solitario -con esa tendencia a la exageración que me caracteriza-, las que por la razón que sea no recuerdan casi nada de la época y a las que no les gustaría ser recordadas como contemporáneas a 'Duran Duran' o 'Spandau Ballet' (grupo en el que me incluyo).
Juer, por un momento pensé que ibas a hablar de la película de "Los inmortales".
Perdón por el inciso.
Un besote
Buenas, he venido para reivindicar a los años 80 musicalmente hablando (en cuestión moda no hay nada que hacer, yo por lo menos no puedo retomarla).
Los ochenta fueron horribles, mayormente, o la parte en la que yo tenía ya suficiente adolescencia para darme cuenta de que de casi todo me arrepentiría más tarde.
Los ochenta dieron al mundo mucho más que Spandau Ballet y Duran Duran (que tampoco están tan mal). En los «Ochenta versión 1.0» yo, como Abba, said thank you for the music for giving it to me.
En los «Ochenta versión 2.0» ¿qué nos salvará? (Judd Nelson y Anthony Michael Hall salen en malísimas teleseries, Ally Sheedy y Molly Ringwald hicieron una buena peli (la Molly con Goddard) y desaparecieron... y Emilio Estevez se casó con Paula Abdul).
¿Cómo sería una segunda parte de «Bright Lights, Big City»?
Por Mickey J. Fox no habría ningún problema para rodar una secuela de 'Noches de neón'. A sus 40ytantos es como Webster o Arnold -grandes ochenteros-; si exceptuamos el Parkinson, el tiempo no lo ha cambiado demasiado. Otro tema sería el vestuario y el atrezzo; la factura iba a ser mucho más alta que la de cualquier 'peplum'.
¡¡Noches de Neón!! (en México «Luces de la gran ciudad»).
Propongo que escribamos un post conjunto comparando traducciones de títulos de películas en España y México (Francia y Portugal).
Ese post tiene mucho futuro. Sobre todo porque los traductores españoles y los portugueses son especialmente creativos...
El club de los cinco.
Que recuerdos!