Si hay una empresa que aprecio, ésa es Pirelli. Durante algún tiempo me pregunté por qué a una marca de neumáticos se le ocurriría gastarse la pasta y editar, todos los años, un calendario con mujeres desnudas. La respuesta es bastante obvia: ya que la ley establece la obligatoriedad de poner un calendario con mujeres en pelotas -y con pechos que llenen una copa C, como mínimo- en cualquier establecimiento de reparación del automóvil, una buena parte de los propietarios de los mismos da preferencia a los calendarios Pirelli, que por lo menos es una marca que conocen y que les da confianza. Además, la marca mata dos pájaros de un tiro y consigue generar un buen ambiente de trabajo y la empatía de la mayoría de los clientes (desengañémonos; muy pocas mujeres pasan más de cuatro minutos en un taller de cualquier tipo).
Aunque siempre hay quien critica la iniciativa, en pocas ocasiones se trata de personas con sólidos conocimientos de arte o de fotografía. Y en más raras ocasiones aún, les compete decidir la marca de neumáticos de su coche. El marketing al poder.

Tal vez me equivoco, pero creo que las neumáticas señoritas del almanaque pecan de demasiado "charme", afectación y sutileza para el gusto de ciertos mecánicos cuyas preferencias se me antojan orientadas hacia un tipo de posado mas terrenal, por así decirlo.
Bien es verdad que el calendario ha ido ganando clase con los años, y tal vez me equivoco yo, pero creo que a pesar de eso los mecánicos toleran bien la sofisticación. Unas y otras están fuera de su alcance y en todos los casos, lo expuesto acaba resultando admirable. Y que te conformes con un chuletón no quiere decir que no aprecies de vez en cuando las perdices.
A mi, que por definición nunca he estado en un taller de ningún tipo por más de cuatro minutos, me parece que el caballero bilbo, aquí arriba, tiene un conocimiento adjetival que al mercado meta de los calendarios Pirelli le sería de mucha utilidad.
Ya sabía yo que tocando un par de temas erótico-festivos iba a atraer a las moscas del 'spam' como un ramillete de violetas. Me consuela que no he sido el único.
y yo que tengo que tocar todo sin leer las instrucciones... le doy al link y mi jefe pasa por mi mesa, mira mi pantalla... no sé si lo ha llegado a ver, pero no le he mirado a la cara en lo que llevo de día (lo cierto es que él tampoco me mira a mi)
Y se me ha olvidado lo que iba a decir sobre el calendario Pirelli.
Básicamente, que no entiendo tanto problema con él. ¿Alguien se queja cuando va a un museo de que haya tantos cuadros y esculturas de desnudos?
Tiene su lógica y estoy de acuerdo en que a nadie le amarga un dulce.
De todas maneras mi bagaje en talleres mecánicos es más bien pobre. Si bien en alguna ocasión por desgracia sí ha superado los cuatro minutos y siempre preocupándome más por la predisposición del mecánico en cuestión a abultar el importe de mi factura (miedo me da ese gremio respecto a ese tema aunque mi intención no es generalizar) que observando el interiorismo del establecimiento.
Saludos, doncristal.
A mí lo que me gusta es la cara que se nos queda a los tíos mientras damos vueltas por el taller fijándonos en el calendario de forma tangencial. Porque, eso sí, NUNCA nos quedamos mirando fijamente el calendario, y NUNCA nos dedicamos a pasar las hojas de los meses. Eso ya lo hacen los mecánicos por nosotros, desplegando las hojas de los meses anteriores por la pared }:-)
Por cierto, veo que el imbécil ese del spam también ha pasado por aquí. A Logoss también le ha caído la china :)
...http://www.lacoctelera.com/jamais-vu/post/2005/11/23/hoy-toca-odi...">ODIO
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