Me entero por la prensa del increíble método utilizado por Donald Trump para incrementar cada vez más su ya de por sí ingente fortuna. El multimillonario caballero cobra ni más ni menos que 25.000 dólares por cada minuto de las conferencias en la que utiliza su experiencia para dar consejos a sus abundantes admiradores. Sólo durante la semana pasada, y en apenas una hora de trabajo, consiguió la nada despreciable cifra de millón y medio de dólares. Más incluso de lo que le ha tocado a cada uno de los miembros de Los Pelaos después de atizarle al mayor premio repartido nunca en la Lotería Primitiva.
Es una pena, Don, que con una fortuna así no consigas un peluquero mejor o alguien que te recomiende cómo distribuirte uniformemente el autobronceador.

Agotando la veintena. Fan del cine de palomitas y acción. Ávido lector de serie B. Sin música española en el iPod. Inmaduro irredento. La versión más mundana y menos glamurosa de Don Cristal. Igual de frágil y decidido, pero sin su gusto por el morado.
Para el corte de pelo no tengo recomendación. Pero la próxima vez q hables con Donald pásale el móvil de Juan Villar; un mago del bronceado, capaz de ir a esquiar y tener la piel de todo el cuerpo más morena que la de Kunta Kinte, a pesar de llevar 7 capas de ropa.
En un documental de VH1 sobre todas las riquezas de Trump, señalaban que tiene tanto poder que hasta su pelo le obedece y hace lo que parece imposible, por lo que infiero que:
a) El peinado es elegido y no accidental.
b) Algo tiene ese pelo de extraordinario que el resto de los (pobres) mortales nunca podremos entender.
Bueno, no pasa nada, todo el mundo sabe que los multimillonarios la tienen pequeña.
jejeje... es cierto..yo no tengo un duro... pero al menos mi
calvicie la llevo con mas dignidad y estilo !! xD eso es lo malo de
no tener nadie que te diga la verdad a la cara !