La prensa portuguesa se despacha hoy a gusto con el tema de los combustibles. Que si van a subir por lo menos durante tres años, que si desde enero ya nos hemos gastado un cojón más que durante todo el ejercicio anterior... No me parece mal. No hay mucho que rascar en el país y me gusta ese oportunismo de domingo, sobre todo cuando mañana empieza la Semana sin Coches.
Lo que me ha dejado helado ha sido el titular a cinco columnas de la página cinco. Así que los americanos pagaban antes del Katrina 40 dólares para llenar el depósito y ahora pagan 100. ¿Y eso supone que su gasolina está sólo un 60 por ciento más cara? Si yo fuese el director del periódico, llamaría a mi flamante corresponsal en Nueva York y lo invitaría a volverse a casita para pegarle un mínimo repaso a sus libros de matemáticas de egebé.
Pero claro, él, como muchos de su especie, diría que siempre fue de letras y que una materia tan ardua como el cálculo de porcentajes tuvo que ser reemplazada de su memoria por las interesantes teorías de McLuhan, Chomsky y la 'tuba' de Schramm. Qué pena. Es jodido tener compañeros cuya única misión es sentarse y teclear y ni un par de comprobaciones básicas saben hacer. No me extraña que se lleven los mejores puestos. Siempre les sobra tiempo para lamerle el culo al director.