Uno de los asesinos en serie más listos. Con una inteligencia admirable y una personalidad que aún hoy en día es motivo de estudio psicológico. Por supuesto, nunca fue capturado. Afirmó haber matado a 37 personas, aunque la policía sólo consiguió probar la muerte de siete. Escribía cartas a sus perseguidores a través de la prensa. Su firma solía ser un punto de mira seguido del número de muertos a sus espaldas y la enseña "SFPD" (San Francisco Police Department) seguida del número cero.
Muchas de sus misivas eran criptogramas, cuyo contenido aún hoy no ha sido desvelado en su totalidad. La más sangrante es aquella en la que dice: "Mi nombre es...", seguida de una serie de signos y letras cuyo significado la policía (ni cualquier otro intrépido criptógrafo) nunca consiguió sacar a la luz. ¿Era muy bueno o muy cabrón? ¿Hizo trampa o, como los genios, ideó una clave irrompible? Dos acertijos criptógraficos propuestos por Edgar Allan Poe tardaron algo más de 150 años en ser descifrados. Algunas claves tan o más antiguas permanecen sin descifrar. Así que mis biznietos puede que sepan en el año 2130 quién era el jodido asesino del zodíaco, o quizá no lleguen a saberlo nunca...

P.D. Kryptos, te tengo en mente. Jim Sanborn, eres un granuja y otro día hablaré de ti.