Resumen del parón navideño
4 Enero 2007
8 Julio 2006
Hoy voy a la boda de alguien a quien no me imagino casado. Un bon vivant de esos que envejecerían con encanto, dejando a su paso agendas negras llenas de números y aventuras suficientes como para nutrir una colección de Harlequin. Un tipo al que todos nos hemos querido parecer alguna vez. Casi siempre risueño, fiel a sí mismo y con las ideas muy claras. Ese clásico amigo al que no importa que no veas durante dos años porque no cambia y no te olvida.
Siempre creí que me lo acabaría encontrando soltero en las bodas de todos nosotros, pero parece que no va a ser así. Nos dijo que se casaba en navidad delante de una botella de vino, y estos meses no han sido suficientes para que me haga a la idea. Aunque como se suele decir en estos casos: si él es feliz, yo soy feliz.
Pero juro que hasta que no lo vea, no me lo voy a creer. Y que hasta el final voy a estar esperando la llegada de Vince Vaughn y Owen Wilson.
Agotando la veintena. Fan del cine de palomitas y acción. Ávido lector de serie B. Sin música española en el iPod. Inmaduro irredento. La versión más mundana y menos glamurosa de Don Cristal. Igual de frágil y decidido, pero sin su gusto por el morado.
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